A pesar de los pronósticos pesimistas que sugerían que Canadá podría entrar en una recesión técnica, los datos más recientes de Statistics Canada revelan un giro inesperado. La economía nacional registró un robusto crecimiento anualizado del 2.6% en el tercer trimestre, superando ampliamente las expectativas de los analistas, que situaban el avance en apenas un 0.5%.
Este resultado permite al país alejarse, por ahora, del fantasma de la crisis tras la contracción revisada del 1.8% sufrida en el trimestre anterior.
Los motores del crecimiento en 2025-2026
El inesperado dinamismo económico no se debió al consumo interno, sino a factores estratégicos muy específicos:
Inversión en Defensa: Uno de los pilares más sorprendentes fue el aumento del 82% en el gasto en sistemas de armas, impulsado por los compromisos de Canadá con la OTAN.
Balanza Comercial: La caída en las importaciones y un ligero aumento en las exportaciones de energía y petróleo crudo ayudaron a equilibrar las cuentas nacionales.
Infraestructura Pública: El gobierno incrementó la inversión en estructuras no residenciales, con un enfoque especial en la construcción de hospitales y edificios institucionales.
El contraste: Un repunte con sabor agridulce
Aunque las cifras generales son positivas, los economistas advierten que «debajo del capó» la situación es distinta para las familias canadienses. Mientras que el PIB global sube, el gasto de los hogares disminuyó un 0.4%, marcando una de las caídas más fuertes fuera de la época de la pandemia.
Los altos costos de vida, el aumento de los alquileres y la incertidumbre laboral han hecho que los consumidores sean mucho más cautelosos, elevando la tasa de ahorro al 5.8%.
¿Qué esperar para el futuro cercano?
Para el cierre de 2025 y el inicio de 2026, el Banco de Canadá y diversas instituciones financieras mantienen una postura de cautela:
Tasas de interés: Se espera que el banco central mantenga su tasa de referencia estable (actualmente en el 2.25%) mientras observa si la inflación se mantiene bajo control.
Crecimiento moderado: A pesar del gran salto en el tercer trimestre, se proyecta que la economía se asiente en un crecimiento de alrededor del 1.4% para 2026.
Incertidumbre externa: Las tensiones comerciales y los posibles cambios arancelarios con Estados Unidos siguen siendo el mayor riesgo para la estabilidad económica a largo plazo.
Conclusión
Canadá ha demostrado una resiliencia notable al evitar la recesión formal. Sin embargo, el reto para el próximo año será trasladar esa fortaleza macroeconómica al bolsillo del ciudadano común, en un entorno donde la inversión empresarial privada aún se mantiene estancada.





